La importancia de caminar

Basta caminar media hora por día, cinco veces a la semana, para llevar un estilo de vida saludable. Los beneficios son muchísimos, desde aliviar un dolor muscular hasta disminuir el riesgo de contraer ciertas enfermedades.

 

El comienzo del siglo XXI encuentra a la sociedad argentina inmersa en una serie de situaciones conflictivas. Todo este crítico panorama repercute alterando la salud de sus habitantes. Infartos de corazón, asma bronquial, dolores de cabeza (cefaleas), trastornos del sueño, enfermedades de la piel, dolores de nuca, mareos, temblores, aumento desmedido de grasas en sangre y enfermedades cerebrales son sus manifestaciones más frecuentes.

Frente a esta problemática social, contamos con valiosos medios que de alguna manera puedan enfrentar estas difíciles situaciones, mejorando sustancialmente la calidad de vida de la población. Uno de ellos es la realización de caminatas, otros son la actividad aeróbica, al trote, la natación, el ciclismo y también el baile.

¿Por qué es  bueno caminar?

Porque contrarresta los efectos de los genes promotores de peso. Investigadores de Harvard analizaron 32 genes promotores de la obesidad en más de 12.000 personas para determinar en qué medida contribuyen al aumento del peso corporal. Descubrieron que, entre los participantes del estudio que caminaron rápidamente alrededor de una hora al día, los efectos de esos genes se redujeron a la mitad.Por ejemplo una persona que pesa aproximadamente 75 kilogramos y camina un kilómetro en 9 minutos, quemará un promedio de 550-800 calorías en una hora. Estas calorías son comparables a una comida regular.

Porque disminuye el riesgo de desarrollar distintas variedades de cánceres. Estudios realizados por el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos confirmó la asociación entre la actividad física y un menor riesgo de desarrollar tres tipos de cáncer sobre los que ya se contaba con evidencia científica (colon, mama y útero) y extendió esa relación al de hígado (-27%), estómago (-22%), riñón (-23%), esófago (-42%), y una variedad de leucemia.

Porque alivia el dolor articular. Varios estudios certifican que reduce el dolor relacionado con la artritis, y que caminar entre 8 y 10 kilómetros por semana puede incluso prevenir esa enfermedad. Caminar lubrica y protege las articulaciones -especialmente en las rodillas y las caderas, que son más susceptibles a la osteoartritis- y fortalece los músculos sobre los cuales se apoyan.

Porque aumenta la función inmunológica. Caminar ayuda a protegerse de contagios e infecciones. Un estudio sobre más de 1.000 hombres y mujeres verificó que aquellos que caminaban al menos 30 minutos al día, 5 días a la semana (sólo dos horas y media en total), tenían un 43% menos días de enfermedad que quienes lo hicieron una vez a la semana o menos. Y cuando contrajeron alguna enfermedad, la duración fue menor y los síntomas fueron más leves.

Miguel Ángel Bravo

Médico cardiólogo

M.P. N° 1974

Modificado por última vez en 14/10/2016

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