Chicos con frecuente dolor de cabeza: ¿pueden necesitar anteojos o es un mito?

Los problemas de visión, al contrario de lo que se cree, son una causa muy infrecuente de cefalea crónica en los niños. Las causas son numerosas. El factor desencadenante más habitual es el estrés.

La cefalea crónica en los niños es una problemática compleja. Genera importantes gastos en recursos médicos (consultas, análisis, imágenes...). Su repercusión afecta no solo al paciente sino a todo su entorno familiar (gastos monetarios, ausencias laborales, ansiedad...)

Además, produce numerosas ausencias escolares. Es una importante carga para los docentes, que “ya no saben qué hacer con las quejas del niño”. Es un trastorno infradiagnosticado e infratratado en Pediatría. Estudios epidemiológicos muestran que hasta el 40 % de los niños, hasta la edad de 13 años, han presentado cefalea recurrente.

Las causas de la cefalea crónica en los niños son numerosas y pueden ir desde trastornos no graves hasta aquellos que sí lo son. Pueden deberse a problemas del Sistema Nervioso o ser secundarios a otros problemas (infecciosos, respiratorios, digestivos). Hay una fuerte predisposición genética a padecerlos.

El factor desencadenante más habitual es el estrés. También la falta de horas de sueño y el exceso de televisión, celular y computadora.

Mitos o falsas creencias

En la enorme mayoría de los casos, cuando el niño dice que le duele, realmente le duele. Es muy común que al no encontrarse la causa y los episodios se repitan se considere que son mañas o que está inventando el dolor para obtener un beneficio secundario.

Resulta frecuente encontrarse con niños que padecen cefalea crónica recidivante que recorren consultorios de diversos médicos especialistas y que son sometidos a numerosos estudios, muchas veces innecesarios.

Los problemas de visión, al contrario de lo que se cree, son una causa muy infrecuente de cefalea crónica. Las restricciones dietéticas generales, no mejoran el cuadro

Importancia de un diagnóstico precoz

Mientras más temprano se individualice el problema mayor probabilidad de éxito terapéutico habrá. Con un tratamiento adecuado la enorme mayoría de los niños evoluciona favorablemente.

Signos y síntomas de la cefalea

La cefalea se percibe como un dolor agudo, una sensación punzante o un dolor constante, pero no fuerte. El dolor puede localizarse en uno o ambos lados de la cabeza. El niño puede sentir dolor en una sola zona de la cabeza.

Es importante saber si tiene, además:

  • cambios en la concentración, la memoria o el habla;
  • debilidad en un brazo o en una pierna;
  • cambios en la visión o en la audición;
  • fiebre;
  • congestión;
  • náuseas o vómitos.

Antes de visitar al médico

Si un niño se queja de cefaleas recurrentes o repetidas, hay que llevarlo al médico. Antes de la visita, es importante tomar nota de los detalles de la cefalea, por ejemplo:

  • el tipo de dolor;
  • la ubicación del dolor (en qué zona de la cabeza);
  • cuánto dura (minutos u horas);
  • el momento del día en el que el niño siente dolor (mañana, tarde o noche);
  • factores externos en el momento que siente el dolor;
  • cualquier tratamiento que ayude a calmar el dolor.
 

En la enorme mayoría de los casos, cuando el niño dice que le duele, realmente le duele. Es muy común que al no encontrarse la causa y los episodios se repitan se considere que son mañas o que está inventando el dolor para obtener un beneficio secundario.

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