¿Cómo prevenir infecciones respiratorias cuando hay una cardiopatía congénita?

En Argentina, cada año nacen 7.000 bebés con alguna cardiopatía congénita. Debido a la fragilidad de sus pulmones y conductos respiratorios, tienen mayor riesgo de sufrir otras complicaciones, como bronquiolitis o neumonía.

El 14 de febrero fue el Día Mundial de la Prevención de las Cardiopatías Congénitas. En ese marco, especialistas de todo el mundo buscan concientizar sobre una problemática que, si se diagnostica precozmente, puede ser abordada a tiempo. Se trata de las cardiopatías congénitas, es decir, malformaciones del corazón producidas durante la vida fetal.

La cardiopatía congénita es una anomalía en la estructura y el funcionamiento del corazón debido a una malformación del mismo órgano o de los vasos sanguíneos cercanos durante el desarrollo embrionario. Esta afección, que debilita el sistema cardiopulmonar de los bebés, los expone a contraer severas infecciones respiratorias por el virus sincicial respiratorio (VSR), virus influenza, neumococo, bordetellapertussis y otros agentes infecciosos que afectan a la población general  y que se manifiestan a través de una neumonía o bronquiolitis. Es por eso que, los bebés con problemas del corazón requieren más del doble de internaciones que las habituales por su afección cardíaca.

El virus sincicial respiratorio (VSR), uno de los principales causantes de la bronquiolitis, produce una enfermedad respiratoria que afecta las vías aéreas inferiores. Es de fácil contagio y se transmite de persona a persona por el contacto directo con secreciones nasales.

Quienes tienen una cardiopatía congénita tienen un riesgo 4 a 5 veces mayor de hospitalización por infección por VSR respecto de los niños sanos; también más riesgo de evolución grave y complicaciones.

El impacto de una enfermedad por VSR puede ser también grave en otro sentido, ya que las dolencias no terminan cuando el bebé es dado de alta sino que pueden durar semanas.

Para corregir el defecto congénito con el que nacen, muchos de estos niños requieren una o más cirugías en el primer año de vida; y una cirugía cardíaca realizada en un bebé con signos de infección respiratoria, en general, se asocia a un elevado riesgo de complicaciones post-operatorias. Por eso, a pesar de ser tan necesaria, muchas veces la cirugía se debe postergar sumando incertidumbre y angustia a la familia.

¿Cómo saber si un niño tiene bronquiolitis?

Existen ciertos síntomas propios de los niños con bronquiolitis. Los principales son la mucosidad nasal, la tos y el catarro y la respiración más acelerada (taquipnea) y ruidosa con silbidos (sibilancias).

Además, los niños con bronquilitis se agitan fácilmente y al respirar se le hunden las costillas. Estos niños manifiestan también cierta  dificultad para alimentarse o para conciliar el sueño, tienen la piel azulada o muy pálida y presentan fiebre con temperatura mayor a 38°C.

Es importante saber también que cuánto más pequeño es el niño, más importantes pueden ser los síntomas, con lo cual es precisa la consulta inmediata con el médico pediatra.

Para prevenir las infecciones respiratorias, es muy importante reducir la exposición del bebé al virus sincicial respiratorio (VSR), principal causante de las mismas. Para esto se recomienda:

  • Impulsar y mantener la lactancia materna.
  • Lavarse las manos.
  • Cumplir el calendario de vacunación y con las vacunas que determine el pediatra, tanto para el bebé como para quienes conviven con él.
  • Evitar la contaminación ambiental con humo (ya sea humo de cigarrillo u otros).
  • Evitar el hacinamiento.
  • Concurrir a los controles rutinarios con el médico.
  • En el caso de los grupos vulnerables cumplir con el esquema completo de inmunización pasiva que actúa como un “escudo” para su protección.

Sobre este último punto, la inmunidad persiste por un período acotado de tiempo, por lo que es fundamental la aplicación mensual de las dosis para mantener los niveles adecuados de anticuerpos además de acompañarse de todas las demás medidas de prevención.

Además de los niños que tengan cardiopatías, los niños nacidos prematuramente y que tengan bajo peso deben ser inmunizados con el anticuerpo monoclonal que favorece a la prevención de enfermedades respiratorias. Hay estudios que observan que la inmunización permite reducir hasta en un 51% el riesgo de contraer el virus sincicial respiratorio y en consecuencia un menor porcentaje de pacientes requieren de un respirador mecánico.

Una Fundación en Santa Fe

En la ciudad de Santa Fe, desde el año 2010, existe la Fundación por las Cardiopatías Congénitas. Cuenta con cinco áreas de trabajo: detección prenatal y diagnóstico oportuno; avance y desarrollo en cirugías cardiovasculares y hemodinamia; capacitación del recurso humano; atención integral y multidisciplinar de los pacientes; y atención en el adulto con cardiopatía congénita. Los interesados en conocer más sobre este fundación, pueden llamar al 0800 888 0074 ó ingresar a la página www.cardiopatiascong.org.

Share this article

Inicia sesión para enviar comentarios