Los estudios en el embarazo múltiple

En la ecografía del 1er. Trimestre muchos padres reciben una noticia que puede dejarlos sin palabras: la de estar esperando dos o más bebés. Todo embarazo gemelar, especialmente el monocorial, debe ser siempre controlado en centros con experiencia.

Los especialistas en imágenes son los primeros en dar la noticia de un embarazo múltiple, que suele shockear a quienes la reciben. ¿Qué es lo primero que  ocurre?

Es muy importante poder dar la noticia de un embarazo múltiple, la gran mayoría de los padres recordarán ese momento por el resto de su vida. En primera instancia es una noticia fuerte, y provoca una gran sorpresa a los padres, quienes inmediatamente comienzan a imaginar cómo será su vida a partir de este momento. Surgen muchos temores, acerca de si podrán con dos bebés a la vez, respecto al tiempo a brindarles y en el aspecto económico, pero luego de procesada la noticia la mayoría de los padres sienten una enorme alegría y felicidad. Es muy lindo y gratificante poder formar parte de ese momento.

Existen muchos tipos de embarazo múltiple. ¿Cuáles son?

Existen varias clasificaciones, algunas de ellas son bien conocidas y otras no tanto. La ecografía es clave en su reconocimiento. Lo más común para los papás es querer saber si son gemelos o mellizos. Para la parte médica esto tiene poca relevancia.

Los mellizos se producen de dos óvulos y dos espermatozoides (gemelos dicigóticos). Estos hermanos serán algo o nada parecidos y pueden o no tener el mismo sexo. Son 2/3 de los embarazos gemelares (en obstetricia siempre llamamos gemelares a todos los embarazos dobles).

Los gemelos idénticos (monocigóticos) se originan de un único óvulo, el cual, una vez fecundado, se divide en dos. Tienen el mismo ADN. Son 1/3 de los embarazos dobles. De acuerdo a cuándo ocurre la división del cigoto (óvulo unido al espermatozoide), los gemelos pueden quedar unidos en la placenta y tener una sola placenta para ambos, o una para cada uno. Cuando la división ocurre más tarde, pueden quedar unidos en alguna parte del cuerpo y ser siameses.

La otra clasificación de los embarazos gemelares, poco conocida, es la más importante para el médico. Depende de cuántas placentas hay. Esta diferencia es fundamental para ver como controlaremos el embarazo, ya que las complicaciones que pueden aparecer son diferentes en cada uno.

*Gemelos bicoriales: hay dos placentas, cada gemelo tiene la suya. Estos son todos los mellizos y un 30% de los gemelos idénticos.

*Gemelos monocoriales: son la mayoría de los gemelos idénticos y comparten una única placenta. Siempre existe entre ellos pasaje de sangre de uno a otro en las dos direcciones. Estos gemelos son siempre idénticos.

Entonces, los monocoriales siempre son idénticos. En los bicoriales no hay manera de saber si son idénticos o no mientras estén en el útero, aunque en el 90% serán diferentes (mellizos). Solo en los casos que son un niño y una niña se sabe esto de antemano.

El número de placentas se debe determinar ya desde la primera ecografía.

Un embarazo múltiple es considerado de riesgo, y por ende mucho mayor controlado. ¿Hay estudios específicos cuando hay más de un bebé en la panza? ¿Cuáles? 

Un embarazo múltiple requiere más ecografías que lo habitual, y más aún los monocoriales, en los que al haber intercambio de sangre de un gemelo a otro por la placenta, hay mayor riesgo de complicaciones. Estas se detectan mediante ecografías habituales y otras más complejas como el Doppler fetal.

Los problemas más frecuentes son la transfusión feto-fetal, en la cual hay pasaje desproporcionado de sangre de un gemelo a otro a través de la placenta, y la restricción del crecimiento en uno de los gemelos, dada por una distribución desigual de la placenta, en la cual a uno le toca una porción muy pequeña de placenta.

Hay un riesgo aumentado de parto prematuro, ya que el útero se distiende más que lo habitual y puede haber contracciones antes de tiempo.

Para evitar riesgos al final del embarazo, todos los embarazos múltiples se finalizan electivamente antes que un embarazo único, alrededor de la semana 37 los bicoriales y 36 los monocoriales.La mayoría de las veces no habrá complicaciones, pero cuando ocurrieran es fundamental su diagnóstico temprano para poder brindar un tratamiento adecuado.

-Recomendaciones para una mujer que transita un embarazo gemelar en cuanto a la realización de los estudios solicitados.

Resulta esencial establecer desde el primer trimestre si es mono o bicorial. El embarazo gemelar, especialmente el monocorial, debe ser siempre controlado en centros con experiencia.

Se debe respetar la frecuencia de los controles ecográficos, clave para la detección precoz de complicaciones. Durante gran parte de un embarazo monocorial las ecografías son cada dos semanas.Siguiendo un control estricto se logra que la mayoría de las veces se obtengan buenos resultados, volviendo a casa con ambos bebés en brazos.

Juan José Lunghi

Médico Esp. en Ginecología y Obstetricia. Diagnóstico Prenatal.

M.P: 5.874

R.E. 05606442

La noticia de un embarazo gemelar

Por Mónica Ritacca (*)

Manuel y Tomás son gemelos. Tienen 3 años. Nacieron el 24 de agosto de 2013, con segundos de diferencia. Manuel, el más chiquito en peso (2,150 kg.) conoció el mundo primero. Tomás (2,250 kg.) después. El embarazo fue natural, y no era el primero. En 2011 había nacido Camila, nuestra primera hija.

La noticia de que dos bebés venían en camino llegó en la primera ecografía. Una profunda felicidad invadió nuestras caras, sin entender demasiado, mejor dicho nada, de lo que hablaba el especialista en imágenes cuando nos dijo: embarazo monocorial biamniótico.

Hasta ese día solamente sabíamos que cualquier mujer puede llevar en su vientre la cantidad de bebés que por fortuna le toque. Desconocíamos que existen distintos tipos de embarazos múltiples y que los niños que iban a crecer en mi vientre eran producto de la división en dos de mi óvulo fecundado por un espermatozoide y no de dos óvulos fecundados por dos espermatozoides, como es el caso de los mellizos.

Con el correr de las semanas, y gracias al acompañamiento del obstetra y del especialista en imágenes, supimos que los bebés compartían placenta (y por eso el tipo de embarazo monocorial) y estaban en bolsas separadas (de ahí, el término biamniótico). El apoyo y cada una de las explicaciones de ambos profesionales fueron fundamentales para avanzar semana a semana.

Era un embarazo de riesgo, pero como todos los gemelares. Eso no significa que vaya a suceder algo malo, idea que tuve apenas escuché la frase y que el obstetra se encargó de que entendiera a qué se refería al explicarme que debía cuidarme más y tener controles más frecuentes y específicos porque al compartir placenta uno podía crecer más que el otro. Nada más.

En el transcurso del embarazo es fundamental seguir todos los consejos del médico y consultar las dudas. También hacer las ecografías en lugares con experiencia, personal capacitado y equipos de última tecnología. Manuel y Tomás nacieron en la semana 36, en el marco de un embarazo sin complicaciones. Estuvieron 7 días en Neonatología.

(*) Periodista.

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