Un salvavidas llamado desfibrilador

Publicado por: 09/02/2018 0 comments 15 views

Un desfibrilador puede restaurar el ritmo cardiaco normal a un paciente de ataque cardiaco o de muerte súbita. En la actualidad existen modelos portátiles. Su presencia se aconseja en todos los hogares.

¿Qué es un desfibrilador?

Un desfibrilador es un dispositivo que administra una descarga eléctrica al corazón a través de la pared torácica. Sus sensores integrados analizan el ritmo cardiaco del paciente, determinan cuándo es necesaria la desfibrilación y administran la descarga al nivel de intensidad apropiado.

¿Por qué son tan importantes?

Un desfibrilador puede restaurar el ritmo cardiaco normal a un paciente de ataque cardiaco o de muerte súbita. Los modelos portátiles más actuales permiten a más personas responder adecuadamente ante una emergencia que requiera desfibrilación.
Alrededor de 700 personas mueren diariamente de un infarto. Por este motivo, es importante que los profesionales sanitarios que trabajan en urgencias reciban la formación necesaria sobre el uso de desfibriladores portátiles de nueva generación. Además, es de vital importancia que los equipos de atención médica urgente y de transporte sanitario estén equipados con un desfibrilador para poder asistir inmediatamente a los pacientes de infarto.

¿Cómo funciona un desfibrilador?
Los microprocesadores internos del aparato analizan el ritmo cardiaco del paciente a través de unos electrodos adhesivos. A continuación, el ordenador integrado avisa al operador si es necesaria una descarga eléctrica, así como del momento preciso. Cuando el dispositivo emite una señal visible o audible, el profesional que trata la emergencia ejecuta la descarga y el desfibrilador administra una corriente eléctrica al corazón a través de los electrodos adheridos al tórax del paciente.

¿Un desfibrilador resucita al paciente en todos los casos de infarto?
No. Un desfibrilador sólo está indicado para corazones con fibrilación ventricular, con ritmo cardiaco irregular. Si no hay fibrilación, el corazón no responderá a las emisiones eléctricas y necesitará reanimación por medicamentos. Así pues, es importante que la persona que vaya a utilizar un desfibrilador haya recibido previamente la formación adecuada.