“Sexualidad es todo lo que somos, sentimos, pensamos y hacemos”

Publicado por: 11/09/2017 0 comments 339 views

Marcela Potente es Licenciada en Psicología especializada en Sexología Clínica y Educativa. Viví Mejor conversó con ella sobre sexualidad en los tiempos que corren.

 -¿Cuál es la función de un sexólogo?

-La función de un sexólogo es habilitar a las personas a poder hablar de su sexualidad pero entendiendo por sexualidad algo más complejo que la práctica sexual. Siempre se entendió que ir a un sexólogo era para hablar sobre relaciones  sexuales, disfunciones o algún problema a la hora de una relación sexual. Pero en verdad lo que intentamos los sexólogos es que venir a hablar de sexualidad sea venir a hablar íntegramente de uno.

Sea venir a hablar sobre cómo me siento como mujer, como varón, con los mandatos sociales de si tengo que casarme, tener hijos, cuidar a los nietos… Si tengo qué en cualquiera de sus formas. Los deberes sociales que nos imponen es un tema para hablar con un sexólogo.

Ni hablar del tema de la orientación. ¿Cómo elijo estar con alguien de mi mismo sexo? Muchos dicen “eligió ser gay” y no es así porque no se elige lo que se siente. Elijo qué hago con eso que siento.

Otro tema para abordar en el consultorio de un sexólogo es el de la discapacidad. ¿Qué hago con un familiar o yo mismo  con mi sexualidad si tengo una discapacidad? En definitiva, la función de un sexólogo va más allá de las relaciones sexuales, es mucho más abarcativa.

 -¿Hablar de sexo es un tema tabú en la sociedad de hoy?

-No tanto como antes. De sexualidad se está hablando. De hecho hay una ley desde 2006 de Educación Sexual Integral que habilitó el tema en las escuelas. Hablar de sexualidad es un derecho que tienen hoy todas las personas.

Por supuesto que hay personas que estudiamos para ello. Hay sexólogos clínicos y sexólogos educativos. Los psicólogos y los médicos estamos habilitados a ejercer las dos ramas, previo estudio obviamente.

De cualquier manera este es un tema que permanentemente avanza, con lo cual estás estudiando todo el tiempo. La identidad trans, por decir un ejemplo.

 -¿Cuál es tu opinión sobre la sexualidad en los tiempos que corren?

-Por suerte hubo una gran apertura. Se están hablando de tantos temas al respecto y se están garantizando derechos que demuestran esta apertura que digo. Poder hablar de la identidad trans, que siempre existió, es buenísimo.

Me gustaría aclarar que la sexualidad existió siempre en todas sus manifestaciones y posibilidades. Lo nuevo es que recién hace algunos años empezamos a reconocerlo y visibilizarlo.

Como todo lo que era por fuera de lo normal, en el marco de este modelo normalista que sabemos tener, entonces aquellas orientaciones que no eran heterosexuales estaban en los márgenes de las sociedades. Estudiar lo trans era estudiar lo raro.

Hoy la homosexualidad no es una patología. Hoy no se ve como un trastorno de la identidad sino como una manifestación de la identidad.

Entonces, en los tiempos que corren no hay que horrorizarse si un nene de 5 años te dice ‘soy una nena y vos sabes que tiene un pene’, sino ver cómo lo acompañamos para que ese niño pueda desarrollar su identidad sexual de manera saludable. ¿Cómo lo vamos a acompañar? Sabiendo que tiene derechos y que está pidiendo que se lo reconozca tal como se siente.

La verdad que la apertura que hubo en materia legislativa, a los sexólogos nos abrió un camino enorme.

 -¿Qué falta?

-Falta seguir hablando. Que la sociedad demande saber y pregunte… Hay que reconocer que hubo un cambio generacional. Hoy, los niños te hablan con absoluta normalidad de parejas homosexuales o de que se puede tener un hijo a través de un vientre prestado; mientras que a los adultos jóvenes un poco les hace ruido y los adultos mayores quizás directamente no lo aceptan.

La mayoría de las personas viene diciéndome qué hago con la sexualidad de mi hijo. En esos casos  arranco preguntándole a esa persona qué hace con la suya porque cuando vos podés resolver la tuya podes acompañar al otro.

El mambo muchas veces es de uno. Si vos no le hablaste primero de sexualidad a tu hijo, él sabe que de eso no se habla. Muchas madres me dicen por qué no me dijo que es gay, y yo le digo vos algunas ves le preguntaste qué siente, le hablaste de sexualidad… Para poder hablar de sexualidad necesito que antes alguien me haya hablado.

-¿Qué pacientes predominan en tu consultorio?

-Tengo una gran variedad. Atiendo adultos mayores, de 70 años para arriba, que vienen a plantear su deseo de tener relaciones sexuales pero no se animan por el qué pensarán si lo ven ingresando a un hotel alojamiento o sus propios familiares. Si bien con todos hago un trabajo individual, siempre les pregunto qué es lo que quieren. Trabajo mucho el volver a reencontrarse con su deseo, su erotismo. Y los invito a que practiquen la masturbación.

También vienen parejas jóvenes, en quienes noto que se está perdiendo el diálogo sexual. En casa se habla de la cena, de las compras en el supermercado y de los chicos, pero no se preguntan qué  les gusta, qué cosas quisieran hacer o que les haga la otra persona.

Los adolescentes y su temor a debutar también es tema que abordo en este consultorio, al igual que consultas por discapacidad. Siempre se piensa más en la discapacidad intelectual, pero hay otras. Quien no ve, no oye, no camina… Todas esas personas también tienen derecho a una sexualidad saludable.

Por último, la Licenciada en Psicología especializada en Sexología Clínica y Educativa y reconocida por la Federación Sexológica Argentina (Fesea), Marcela Potente (Mat. N° 908),  finalizó la entrevista con Viví Mejor diciendo que “sexualidad es todo lo que somos, sentimos, pensamos y hacemos. Cuando aparece un conflicto, porque lo que soy no es lo que pienso o lo que hago no es lo que siento, acá te espero para venir a charlar”.