¿Siente “cosquillas” cuando se emociona? Tienen una función

Publicado por: 18/08/2017 0 comments 97 views

Las estadísticas determinan que al menos un cincuenta por ciento de la población experimenta episódicamente cosquilleos seguidos de las emociones. Es factible que sean señales placenteras que nos da nuestro cerebro, para adquirir nuevos comportamientos en busca de aquello que anhelamos. 

Por el Dr. Hugo Valderrama (*)

Una escena particular de una película, escuchar cantar de manera increíble,  un fuerte abrazo con un ser querido, observar la llegada a la meta después de mucho esfuerzo, son algunos de los desencadenantes. El cosquilleo comienza generalmente en nuestra columna, asciende por el cuello al cuero cabelludo, para luego expandirse por brazos y piernas junto a la sensación de placer. Se combina la mayoría de las veces con un leve escalofrío y piloerección, la llamada “piel de gallina”. Se repite en ondas a mucha velocidad, pero solo dura unos 4 o 5 segundos y suele delatarnos luego el sonrojo o las lágrimas contenidas.

Pero hay otras emociones que no van seguidas de estas sensaciones involuntarias, entonces.. ¿Qué las predispone?

Lo inesperado del estímulo. Si una canción que nos gusta incluye melodías sorprendentes, cambios repentinos de volumen, la entrada de un solista o un gran público que comienza a cantar en un perfecto unísono,  puede sobrepasar de forma muy grata nuestra capacidad de anticiparnos y encender la chispa del cosquilleo.

Estar inmersos en lo que está sucediendo. Nuestra atención debe estar dirigida completamente al estímulo y generalmente es el propio estímulo que nos captura por completo.

Tener una personalidad “abierta”. En la Universidad de Washington del Este se realizó un estudio  que analizó previamente las personalidades de los participantes ( con el test NEO-PI-R), para luego hacerlos escuchar una selección de canciones que emocionaba frecuentemente a su cultura. Los individuos que poseían una personalidad abierta a las experiencias, fue el grupo que con más frecuencia sintió cosquilleos al escucharlas. Este tipo de personalidad es más imaginativa, curiosa y cognitivamente flexible, por lo cual se presenta la hipótesis de que asocien diferentes estímulos que en su conjunto despiertan mayor emoción, como ser la música con imágenes de recuerdos vividos.

Todo este proceso comienza por la estimulación del “sistema de recompensa” en una zona anterior del cerebro. Se libera una gran cantidad de dopamina, un sustancia que conecta las neuronas involucradas en el movimiento, el sueño, el humor, la atención y el aprendizaje. Las respuestas físicas de las neuronas dopaminérgicas son observadas cuando se las recompensa. De esta manera aprendemos a repetir comportamientos que conducen a maximizar las recompensas placenteras, como también evitar los resultados displacenteros.

Este sistema de recompensa se conecta el “sistema nervioso autónomo”, el cual regula y emite señales sobre las fibras nerviosas de nuestra piel, produciendo todas las reacciones físicas descritas y muchas más. Seguramente alguna vez haya oído esa expresión de “sentir mariposas” en el abdomen, se debe a que  en toda la pared del sistema digestivo se observa también un red de fibras que transmiten sensaciones.

Las estadísticas determinan que al menos un cincuenta por ciento de la población experimenta episódicamente cosquilleos seguidos de las emociones. Es factible que sean señales placenteras que nos da nuestro cerebro, para adquirir nuevos comportamientos en busca de aquello que anhelamos.

(*) Médico Neurólogo – Máster en Neurociencias.

Todo este proceso comienza por la estimulación del “sistema de recompensa” en una zona anterior del cerebro. Se libera una gran cantidad de dopamina, un sustancia que conecta las neuronas involucradas en el movimiento, el sueño, el humor, la atención y el aprendizaje.