Sin usar salero, se ingiere el doble de sal diaria

Publicado por: 19/10/2017 0 comments 70 views

De 10 pacientes con ACV, 8 son hipertensos. Hay tres hábitos saludables que pueden reducir los principales factores de riesgo para esta patología. Ellos son: condimentar los alimentos con cualquier especia que no tenga sodio, consumir frutas, verduras, pescado, aceites omegas y hacer ejercicio al menos por 30 minutos 3 veces a la semana.

 Por el Dr. Hugo Valderrama (*)

 El 29 de octubre será el Día mundial del ACV. La OMS recomienda no ingerir más de 5 gramos de sodio diarios para evitar que nuestras arterias se dañen. La mayoría de los argentinos comemos alimentos con tanto sodio en su elaboración que solo por eso llegamos a ingerir 9 gramos. Pero como si fuese poco usamos el salero y agregamos más sodio  llegando a los 14 gramos diarios. Terminamos ingiriendo el triple de sodio de los que nuestras arterias pueden soportar, siendo la principal causa externa por la cual 1 de cada 3 argentinos padece de hipertensión arterial, el principal factor riesgo para un ACV.

El daño más frecuente por aumento de presión arterial no se produce por un valor aislado de presión arterial fuera de rango, pero sí es un signo de alarma para controlar la frecuencia con que se repiten y evitar lo que se conoce como hipertensión arterial crónica. Cuando esto sucede los vasos sanguíneos intentan adaptarse aumentando su grosor, lo cual puede llegar a disminuir el espacio por donde circula la sangre hasta cerrarse. Pero también pueden volverse frágiles y romperse. De cada 10 pacientes que sufren un accidente cerebro vascular (ACV), 8 son hipertensos.

La Fundación Interamericana del Corazón Argentina (FIC) determinó que  el grupo de salsas y aderezos (salsas listas, comunes, light, en lata y aderezos como mayonesa, mostaza, kétchup y salsa de soja) lidera la lista de alimentos más salados, con un promedio de 1356 miligramos de sodio cada 100 gramos. Le sigue el grupo de carnes y productos en base a ella, como hamburguesas, chacinados y bocaditos de pollo, con un promedio de 1031 miligramos cada 100 gramos. El tercer grupo de alimentos con mayor contenido de sal es el de los snacks con un promedio de 725 miligramos cada 100 gramos. Incluye todas las variedades: palitos, papas fritas con y sin sal, maní salado, nachos y otros.

Los otros factores asociados a la dieta son la diabetes, el colesterol elevado y obesidad. Además de ello el tabaquismo, el alcoholismo, el sedentarismo y factores que aumentan la ansiedad. Todos ellos se pueden potenciar para producir la obstrucción de un vaso sanguíneo cerebral que ocasiona el 80% de los ACV, llamados isquémicos, o en el 20% su ruptura, llamados hemorrágicos. Cuando esto ocurre el flujo de sangre que va hacia el cerebro se ve alterado, interrumpiendo el suministro de oxígeno. Las neuronas son extremadamente sensibles, algunas comienzan a morir menos de cinco minutos después  produciendo súbitamente algunos síntomas. Ante su detección, la atención médica inmediata aumenta las posibilidades de recuperación y disminuye la probabilidad de secuelas:

-Dificultad para hablar o entender.

-Dificultad para manejar los brazos o coordinar los movimientos

-Dificultad para caminar, pérdida del equilibrio o falta de coordinación.

-Problemas repentinos para ver con uno o los dos ojos.

En comparación con hace 20 años, la incidencia de accidente cerebrovascular está aumentando en los adultos jóvenes en un grado significativo, probablemente debido a un aumento de estos factores de riesgo entre personas de 35 a 45 años.  Un estudio reciente en JAMA Neurology encontró que las tasas de hospitalización por accidente cerebrovascular isquémico están aumentando tanto para hombres como para mujeres menores de 45 años. Otro factores de riesgo son las el uso de drogas ilegales y en las mujeres el uso de anticonceptivos durante un período prolongado sin supervisión médica.

Sin embargo, la adopción de tres hábitos saludables puede reducir los principales factores de riesgo para esta patología y muchas más, además de mejorar la calidad de nuestra vida. Ellos son:

-Condimentar  los alimentos con cualquier especia que no tenga sodio.

-Dieta rica en frutas, verduras, pescado, aceites omegas y que no supere las calorías necesarias.

-Ejercicio aeróbico, al menos por 30 minutos 3 veces a la semana.

 

(*) Médico Neurólogo – Máster en Neurociencias.