Una enfermedad llamada Uveitis

Publicado por: 17/01/2018 0 comments 837 views

La uveitis es una enfermedad poco frecuente infecciosa o autoinmune que afecta la visión. Es fundamental obtener un diagnóstico en el corto plazo desde la aparición de los primeros síntomas porque si no es tratada a tiempo, puede causar serias complicaciones como cataratas, glaucoma, desprendimiento de retina e incluso ceguera.

La Uveítis es una inflamación de la parte interna del ojo que causa malestar y dolor en el paciente. Existen dos grandes grupos: las Uveítis infecciosas y las autoinmunes (o no infecciosas). Las primeras son difíciles de diagnosticar, pero su tratamiento es más rápido. Las autoinmunes son más complejas a la hora de tratarlas y pueden volverse crónicas. Dependiendo de qué parte interna del ojo afecte se subdividen en: anterior, intermedia, posterior y panuveítis.

A nivel global, entre 20 y 50 personas en el mundo por cada 100 mil habitantes tienen Uveítis. Si bien no existe un registro que certifique la cantidad de afectados en nuestro país, si se extrapolan estos datos globales serían cerca de 20 mil personas.

La Uveítis se presenta en una edad en la que los pacientes están en el período más activo de su vida profesional y laboral. Entre el 70 y 90% de los casos sucede entre los 20 y 60 años de edad, y en la mitad de los pacientes se inicia entre la tercera y cuarta década de la vida.

Un estudio realizado por el Servicio de Uveítis del Hospital Oftalmológico Santa Lucía de la Ciudad de Buenos Aires y presentado recientemente en el Congreso Conjunto de Oftalmología, refiere que existe una importante proporción de pacientes, cerca del 33%, que demora la consulta hasta más de 3 meses. Esto dificulta el diagnóstico precoz y reduce las posibilidades de realizar un tratamiento oportuno. También se observó una alta proporción de pacientes que manifestaron antecedentes de episodios anteriores.

Existe un momento en el que, si la persona es diagnosticada, tiene mejores probabilidades de responder al tratamiento. Los especialistas lo llaman “ventana de oportunidad del tratamiento”, refiriéndose a las dos o tres primeras semanas siguientes al inicio de la inflamación.

La falla o retardo en el diagnóstico, tratamiento y controles insuficientes son una causa importante de discapacidad visual y ceguera potencial. Como consecuencia, el paciente puede presentar complicaciones como: glaucoma, cataratas, desprendimiento de retina, edema macular y membrana neovascular, las cuales llevarán a una pérdida de visión transitoria o permanente (ceguera). La inflamación intraocular puede generar complicaciones en más de la mitad de los casos, ocasionando un déficit visual severo en el 35% de los pacientes afectados.

Los síntomas

Entre los principales síntomas se encuentran la disminución de la visión, ojo rojo, fotofobia, visión de flotadores o neblinas en el ojo, y dolor en el globo ocular.

Pese a que las molestias del ojo son fácilmente reconocibles, la consulta a veces no es inmediata, lo que retarda el inicio del tratamiento cuando la inflamación ya está avanzada.

El estudio demostró que el motivo de consulta más frecuente de estos pacientes que luego fueron diagnosticados con Uveítis, fue la disminución de la agudeza visual, en el 63,9% de los casos, ojo rojo (23.8%), dolor (5.7%) y miodesopsias (visión de flotadores o neblinas en el ojo) (4.9%).

La Uveítis tiene tratamiento y en muchos casos se logran disminuir los síntomas y mejorar notablemente la calidad de vida del paciente. Si bien por el momento no existe una cura para esta enfermedad, existen nuevas opciones terapéuticas para acompañar a los pacientes. Los tratamientos biológicos actúan más específicamente y logra en un alto porcentaje disminuir la inflamación ocular. El objetivo del tratamiento siempre es mejorarle la calidad de vida al paciente, evitar o disminuir cuanto sea posible las molestias y controlar la salud del ojo a lo largo de los años. Trabajamos para acompañar a todos los pacientes, aún a aquellos que hayan logrado remisión de su Uveítis, debiendo controlarse toda su vida.