“Una publicidad no puede ser suficiente para que un paciente se automedique”

Publicado por: 15/07/2019 0 comments 387 views

Para la tos, para la acidez, para el malestar estomacal, para la pérdida de peso… Para todas esas cosas, en la pantalla chica se ofrecen medicamentos de venta libre. ¿Cuál es la postura del Colegio de Farmacéuticos, 1era. Circunscripción, al respecto?.


Mónica Ritacca

A la hora de publicitar, para luego vender, un producto en televisión no importa sobre qué se esté hablando, ni quien lo haga. Hasta es común observar, por una cuestión de respetar el horario pautado, que los conductores corten abruptamente una entrevista para ofrecer un producto.
Las publicidades no tradicionales, famosas como PNT, gobiernan la pantalla chica; es que por ellas se pagan fortunas. ¿Pero está bien que bajo este formato se pretendan vender remedios para la tos o para la pérdida de peso, en definitiva vinculados a la salud?. Si bien es cierto que se trata de remedios de venta libre y que la publicidad de los medicamentos está regulada por la ANMAT, ¿es correcto ir a comprarlo sin consulta previa con un profesional? La presidenta del Colegio de Farmacéuticos, Adriana Cuello, concedió una entrevista sobre el tema en cuestión y dejó en claro que “una publicidad no puede ser suficiente para que un paciente se automedique”.

—Sólo basta con prender el televisor para escuchar publicidades de productos para la tos, para el dolor de cabeza, desinflamantes, descongestivos… ¿Cuál es la posición del Colegio de Farmacéuticos sobre este tipo de anuncios que se hacen por la TV, y por los que además se pagan fortunas?
—Nuestra posición como agentes sanitarios es abogar por el uso racional de los medicamentos, en ese sentido, el médico debe ser el prescriptor de los medicamentos y el farmacéutico tiene a su cargo la dispensa. No obstante, los medicamentos de venta libre no requieren receta médica y pueden ser recomendados por el farmacéutico y dispensados en farmacias. Hay que destacar que están destinados al tratamiento de síntomas menores y por corto tiempo.
Ningún medicamento es inocuo, hay que tener en cuenta muchos factores a la hora de decidir su administración, tales como enfermedades preexistentes, interacciones con otros medicamentos, dosis, horarios de administración.
La publicidad de los medicamentos está regulada por la ANMAT. Por lo antes mencionado, consideramos que una recomendación publicitaria no puede ser suficiente para que un paciente decida administrarse un fármaco, debería necesariamente consultar a un farmacéutico.

—Si uno, por ejemplo, tiene tos o se siente hinchado y hace caso al producto que le ofrecen por televisión simplemente porque “describe los síntomas que tiene y cree que le hará bien”. ¿Podría estar ocultando el verdadero motivo de su afección y, por ende, complicar el cuadro?
—Cuando tratamos un síntoma, no debemos olvidar que el cuerpo nos está expresando que algo no anda bien. En ocasiones el síntoma es leve y responde a un problema menor, pero en otros casos el problema persiste (por ejemplo dolor de cabeza, acidez, dolor estomacal). Si se continúa tomando medicamentos para tratar ese síntoma sin buscar el origen, se puede estar enmascarando un problema de salud potencialmente serio, o generar un nuevo problema derivado de su administración indiscriminada.

—¿Cuáles son los peligros de comprar estos productos de venta libre que se ofrecen por TV, sin consulta previa al médico?
—Varios son los problemas derivados de administrarse medicamentos sin la supervisión del médico o el consejo del farmacéutico, a los mencionados anteriormente (interacciones, contraindicaciones de uso, uso incorrecto) se suman los problemas inherentes a cada individuo en particular; es decir, una persona puede presentar un efecto no deseado frente a un fármaco que no ocurre en la mayoría de la población (idiosincrasia) o presentar una reacción alérgica o tener incompatibilidades para determinados medicamentos por sus excipientes, por ejemplo pacientes celíacos, con intolerancia a la lactosa, diabetes…

—Desde el Colegio impulsan distintas campañas. Una de ellas fue que no hay que automedicarse. ¿No es la difusión de medicamentos a través de la TV una forma ‘encubierta‘ de incitar a la automedicación?
—La automedicación, un mal de nuestro tiempo, se ve estimulada por la publicidad que exalta los beneficios de los medicamentos y no menciona que pueden ocasionar problemas cuando no son supervisados por un profesional. Eso contribuye a un uso inadecuado de los medicamentos.

—¿Cuál es la recomendación principal, entonces?
—Nuestra recomendación es que las personas no se administren medicamentos sólo en base a la publicidad, sino que consulten siempre al farmacéutico.

En las farmacias, ¿es común que la gente vaya en la búsqueda de ese medicamento de venta libre que vio por la televisión? ¿Cuáles son los más buscados?
—La gente consulta frecuentemente por los medicamentos que tienen publicidad. En las farmacias se requieren principalmente soluciones para el dolor de todo tipo (óseo, estomacal, de cabeza); los antiinflamatorios son los productos de venta libre más pedidos. Aunque, en esta época del año, por los problemas respiratorios estacionales, se buscan también los antigripales y antitusivos.

—Me quiero detener en el rol del farmacéutico en estos casos… ¿qué hace o debería hacer al enterarse que el paciente va en búsqueda de ese producto porque lo vio por televisión y escuchó de su conductor favorito?
—En estos casos, el rol del farmacéutico es fundamental; se debe realizar un breve cuestionario en la entrevista con el paciente para evaluar si estos medicamentos aportarán solución al problema o es necesario derivarlo al médico. Se debe hacer hincapié respecto de que no se puede exceder el tiempo de la terapia medicamentosa, por encima de los días recomendados y que no hay que repetir la toma por tiempos indefinidos. El profesional, en caso de corresponder, le informará cómo debe tomarlo y le especificará horarios y dosis. También podrá alertarlo respecto de los síntomas que podrían presentarse por efectos adversos.

—Por último, la recomendación del Colegio frente a las personas que están frente el televisor y quieren venderle estos productos medicinales.
—A la población hay que recomendarle que más allá del efecto beneficioso de los fármacos ninguno tiene un poder “mágico” y siempre la decisión de consumirlos debe surgir luego de realizar un balance entre los riesgos y beneficios de consumirlos.

 

Varios son los problemas derivados de administrarse medicamentos sin la supervisión del médico o el consejo del farmacéutico.