Verano: una gran oportunidad para ser más saludables

Publicado por: 26/02/2019 0 comments 95 views

El verano es una oportunidad imperdible para incorporar hábitos alimentarios saludables a la rutina. Las ensaladas, tanto de hortalizas como de frutas, son las protagonistas de la estación en curso. ¡Y hay que aprovecharlas!

La llegada del verano y las altas temperaturas que caracterizan a los días santafesinos, nos exponen a mayor transpiración, exposición solar y cambios en nuestra alimentación. Es una época en la cual el cuerpo pide comidas ligeras y frescas ya que atrás quedaron los meses de invierno y las demandas de alimentos con alto contenido calórico para afrontar las altas temperaturas.
Por ello, el verano es una oportunidad imperdible para incorporar hábitos alimentarios saludables a nuestra rutina. Las ensaladas, tanto de hortalizas como de frutas, son las protagonistas de la temporada. Se trata de un grupo de alimentos que tiene las ventajas de poseer un gran contenido de agua (algunas de ellas aportando entre un 80% a 95% del total de su peso como ser el caso del pepino, el melón, el pomelo, la naranja, la lechuga, el tomate, el apio, entre otras). Este alto contenido de agua las hace atractivas por su bajo aporte calórico.

¿Cuánto consumir?
La Organización Mundial de la Salud recomienda un consumo mínimo diario de hortalizas y frutas de 400 gramos (excluidas las papas y las hortalizas feculentas), que en medidas caseras es equivalente a 5 porciones (Ver aparte los ejemplos)
Las horatilizas y frutas aportan a nuestra dieta diaria fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes que cumplen un rol fundamental en la prevención de enfermedades. En general, se calcula que cada año podrían salvarse 1,7 millones de vidas si se aumentara lo suficiente el consumo de frutas y verduras.
Pero para poder aprovechar todas estos beneficios nutricionales es importante seguir las siguientes recomendaciones:
-Consumirlas preferentemente frescas, enteras y cuando sea posible con su cáscara.
– Si las vamos a cocinar que sea mínimo el tiempo de exposición al calor.
– Si preparamos con ellas jugos debemos consumirlos inmediatamente.
– Preferir consumir las de estación y priorizar las que son de producción local.

Fuente: Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria.

¿Cuánto es una porción?
-1 unidad chica o ½ unidad grande de manzana, naranja, pera, banana.
-1 taza de ensalada de frutas o frutillas.
-2 rodajas de durazno al natural.
-½ taza de los siguientes vegetales cocidos: zapallitos, berenjenas, chauchas, remolacha, acelga, tomate, cebolla, etc.
– ½ taza de vegetales crudos picados.
-1 unidad mediana de papa, batata o choclo o ½ taza de puré.

PARA TENER EN CUENTA
– Comenzá tus días con una fruta fresca o un jugo de frutas.
– Aumentá el tamaño de la porción de las verduras que consumís habitualmente.
– Dejá visible una frutera así siempre están cerca y favorece su consumo.
– Incorporá verduras que habitualmente no consumís a tus preparaciones habituales.
– Cuando sientas hambre incorporá las frutas y verduras como bocadillos.
– Para tus colaciones llevá frutas o verduras, es un hábito contagioso.
– Agregá verduras a las preparaciones a base de huevo.
– Probá diversas formas de preparación a los fines de hacerlas más atractivas.
– Añadí verduras a tus sándwiches, como por ejemplo tomate, lechuga, berenjenas, cebolla, zanahoria, pepino, etc.
– Cada semana incluí frutas o verduras nuevas.

 

Las verduras y frutas tienen las ventajas de poseer un gran contenido de agua (algunas de ellas aportando entre un 80% a 95% del total de su peso como ser el caso del pepino, el melón, el pomelo, la naranja, la lechuga, el tomate, el apio, entre otras). Este alto contenido de agua las hace atractivas por su bajo aporte calórico.