Vestirse por capas en el invierno

Publicado por: 14/07/2020 0 comments 173 views

La frase “vestite como una cebolla” es muy utilizada cuando las bajas temperaturas se sienten. La idea es ir sacándose capas de ropa a medida que una persona se vaya aclimatando a los distintos ambientes.

Cuando llega el frío comenzamos a ponernos ropa de abrigo. Mucha ropa de abrigo, en cantidad. Pero generalmente no lo hacemos de la forma adecuada ya que, si ingresamos a un lugar cerrado, terminamos padeciendo calor por la imposibilidad -o mejor dicho incomodidad- de quitarnos prendas y eso puede tener consecuencias para la salud.

Lo mejor, cuando las temperaturas son bajas y hace frío, es vestirse como cebolla, o sea en capas. En tal sentido, deberíamos seguir el ejemplo de los esquiadores y andinistas. ¿Quién mejor que ellos para saber cómo superar las bajas temperaturas? Al vestirse por capas el cuerpo queda bien aislado del frío, según la temperatura del lugar.
La primera capa, que estará en contacto con el cuerpo, debe ser una prenda que absorba la humedad para mantener la piel seca y por lo tanto la ropa, evitando el frío.

La segunda capa debe retener el calor generado por el cuerpo e impedir su enfriamiento, expulsando la humedad e impidiendo la entrada del frío, con un aislante que conserve la temperatura. En este caso las fibras como la lana o el polar, retienen el calor producido por el cuerpo entre las cámaras de aire que forman sus tejidos.

Y la última capa debe impedir que se pierda el calor generado por el cuerpo y retenido por las otras capas. Debe ser:
-Impermeable para evitar que el abrigo se moje.
-Rompeviento para impedir que el frío penetre y así evitar el calor convectivo.
-Transpirable para que permita evacuar la humedad por transpiración y no tener la sensación de estar mojados por dentro.

Manos y cabeza
Las manos y la cabeza son las partes del cuerpo que pierden la mayor cantidad de calor y más rápidamente, por lo que guantes y gorros deben ser prendas infaltables para enfrentar el frío.

En el caso de las piernas, los jeans de materiales resistentes y los leggins realizados en algodón grueso son las mejores opciones para mantenerse calientes. De esta manera, los materiales igual de resistentes que utilizamos para el torso podemos emplearlos para las piernas.

Con respecto a los pies, lo mejor es calzarse con unas buenas botas o unas deportivas de vestir, ambas que sean calientes y cómodas. Las de estilo militar para las primeras y las más modernas y cosmopolitas -a poder ser que su forro no sea de tela, que es más fresca- para el segundo modelo son ideales.

Para que los pies no sufran tanto, existen medias térmicas que pueden ayudar en caso de que sufras más de lo normal con el invierno. Aunque el look no sería nada sin los accesorios adecuados. Los gorros ajustados, los guantes finos y resistentes y las maxi bufandas tipo manta pueden ser grandes aliados.