Protectores solares: cómo utilizarlos de manera adecuada

Protectores solares: cómo utilizarlos de manera adecuada

¡Empezó oficialmente el verano! Y hay que cuidarse del sol. En esta nota te contamos cómo.


 

El sol es beneficioso para la salud, fortalece los huesos y los dientes, favorece la regulación de los ritmos hormonales y del ciclo sueño-vigilia. Sin embargo, también puede ocasionar efectos dañinos como consecuencia de una exposición prolongada y/o en horarios inadecuados, voluntaria o involuntaria. La radiación solar tiene efectos negativos (especialmente en la piel) agudos, desde un simple enrojecimiento hasta una quemadura de mayor intensidad, y crónicos, como envejecimiento prematuro, diversos tipos de cáncer. Por ello, es importante la protección cutánea, durante todo el año, incluso en los días nublados y en los de poca luminosidad.

Los protectores solares o fotoprotectores son útiles para reducir el daño que ocasiona el sol en la piel. Son productos de uso externo que contienen sustancias que, por mecanismos físicos y/o químicos, actúan como barrera protectora de la piel a las radiaciones solares. Constituyen una defensa de primera línea, siempre que reúnan condiciones necesarias de eficacia, seguridad y calidad. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) es el organismo estatal que se encarga de hacer cumplir estas condiciones.

Existen distintos protectores solares, según la capacidad de protección que ofrecen contra los rayos ultravioletas (UV); esto está determinado por el Factor de Protección Solar (FPS) que poseen. En la selección del FPS se debe tener en cuenta el tipo de piel; para las pieles blancas el FPS debe ser más alto.

Si bien todas las personas deben protegerse del sol, las que requieren más cuidado son aquéllas que tienen mayor riesgo de sufrir los efectos negativos de la exposición solar, tales como: los niños, los ancianos, las embarazadas, las personas con alteraciones pigmentarias, las que tienen piel blanca, las que realizan labores al aire libre, las que están en tratamiento con medicamentos fotosensibilizantes (fármacos que producen una reacción adversa en la piel con la exposición solar). 

A la hora de elegir un fotoprotector hay que tener en cuenta:

• A quién estará destinado: niños, adultos.

• El fototipo de piel, el cual se determina por las características de la pigmentación de la piel, los ojos, el cabello y la capacidad para adquirir un bronceado. De él depende la sensibilidad de las personas a la radiación UV.

• La zona de aplicación: cuerpo, cara, calva.

• El tipo de piel: normal, seca, grasa, tendencia acneica.

• Si se va a utilizar en la práctica de deportes acuáticos o para estar simplemente en el agua. Existen productos con fórmulas resistentes al agua que conservan la fotoprotección después de una inmersión de 40 minutos.

RELACIONADAS

Cáncer: los principales factores de riesgo

Existen factores de riesgo de cáncer que son compartidos con otras Enfermedades Crónicas No Transmisibles y que se relacionan con el comportamiento, tales como: bajo consumo de frutas y verduras; poca actividad física; exceso de ...

4 de febrero: Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer

  ¿De qué hablamos cuando hablamos de cáncer? Se trata de un grupo de enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del cuerpo. El cáncer comienza con la modificación de una sola célula, generada de...

Contaminación alimentaria: ¿qué son la salmonella y la shigella?

  Según informó el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, en las primeras tres semanas de enero se identificaron cuatro casos con síntomas compatibles con enfermedades de transmisión alimentaria. Dos d...

Suscribite a

Suscribite

y recibí todas las novedades